Alimentos que debes retirar de tu vida

Una dieta saludable consiste en consumir una variedad de alimentos que te proporcionen los nutrientes necesarios (carbohidratos, proteínas, agua, grasas, minerales y vitaminas) para mantenerte sano y con energía.

Ten en cuenta que una buena alimentación influye positivamente en todos los aspectos de tu vida, desde tu salud física hasta tu salud mental. Por ende, vale la pena aprender a valorar cuáles son los alimentos que más te convienen antes de llevar cualquier cosa al plato.

Consejos para una buena alimentación

  • En primer lugar, respetar las comidas (desayuno, colación, almuerzo, merienda y cena).
  • En segundo lugar, consumir gran variedad de alimentos.
  • Asimismo, evitar el consumo excesivo de grasas saturadas.
  • Además, comer alimentos que contengan suficiente fibra vegetal.
  • Evitar el consumo excesivo de azúcar y sal.
  • También, evitar el consumo de alcohol.
  • Planificar la alimentación considerando el consumo diario de vitaminas y minerales.
  • Por supuesto, preferir alimentos naturales y orgánicos.
  • Por otra parte, para una buena salud, realiza ejercicio físico de acuerdo a tu edad, peso y tamaño.

Alimentos que debes evitar

Existen comidas tentadoras que se consumen rápido, no pierdes tiempo en prepararlas, son económicas y sabrosas. Sin embargo, son una opción nada saludable.

  • Nuggets de pollo. Procura evitarlos. Tienen altos contenidos de conservantes, sal y grasa.
  • Patatas fritas. Contienen muchas calorías. Además, si las consumes frecuentemente, con el tiempo, podrían provocar diabetes y sobrepeso.
  • Bebidas gaseosas. Contienen un azúcar dañino, jarabe de maíz de alta fructosa. Pueden ser perjudiciales para el hígado y favorecer enfermedades bacterianas e incluso cáncer.
  • Perritos calientes. Contienen componentes artificiales en grandes cantidades como conservantes y saborizantes. Además, los rellenos están hechos de carnes de baja calidad y tienen mucha sal.
  • Hamburguesas. Pueden aumenta el riesgo de padecer diabetes.
  • Cereales azucarados. Por lo general, contienen poca fibra alimentaria y aportan mucho azúcar.
  • Barras de granola. Contienen jarabe de maíz con alta fructosa. Además, tienen gran cantidad de grasa y sodio.
  • Mezclas procesadas de té helado. Contienen saborizantes artificiales, jarabe de maíz y otros azúcares dañinos.
  • Emparedados. Cargados de carbohidratos, grasas y procesados. Además, carecen de fibra.
  • Tomates enlatados. Contienen BPA, relacionado con problemas reproductivos, daños neurológicos e incremento del riesgo de varios tipos de cáncer.
  • Embutidos o carnes procesadas. Contienen sustancias perjudiciales tanto a medio como a largo plazo. El problema es que se obtienen de animales sometidos a tratamientos con hormonas de crecimiento, antibióticos y otros medicamentos.
  • Margarina. Contiene altas cantidades de grasas trans, asociadas a enfermedades cardíacas, obesidad, etc. Además, cuando se calienta, libera radicales libres tóxicos.
  • Palomitas de maíz de microondas. La bolsa que contiene el maíz tiene ácido perfluorooctanoico (C8), una sustancia contaminante para la sangre.
  • Salchichas y bacon. Colmadas de grasas saturadas y sodio.

¿Qué debemos comer?

Existen muchas opciones saludables y disponibles que también son fáciles y rápidas de elaborar. Además, te dejarán satisfecho.

  • En primer lugar, puedes consumir avena, que es rica en vitamina B, proteínas, calcio y fibra. Puedes agregar frutas, miel para dar sabor, frutos secos.
  • Por otra parte, el yogur natural es otra opción que te llenará, por su alto contenido en proteínas. Además, no contiene azúcar innecesario.
  • Otra alternativa son los huevos, siempre que los cocines. Los puedes cocinar de diferentes maneras.

¿Qué hacer?

Restringir o eliminar estos alimentos te puede resultar verdaderamente difícil. Muchas veces, responsables son las prisas y la falta de tiempo. En efecto, esto provoca que tomes el primer alimento que se pasa por delante de tus ojos. Así pues, la preparación y perseverancia es la clave.

Ante esto, lleva siempre contigo alimentos y meriendas que sean saludables. Con ello, evitarás caer en la tentación de comprar y consumir comida chatarra o alimentos procesados. Además, evita los alimentos fritos en restaurantes o las comidas rápidas porque la mayoría de ellos utilizan grasas trans al momento de freírlas.

Así, procura siempre que tu dieta esté formada básicamente por alimentos naturales y no procesados. Verás como tu cuerpo te lo agradecerá por siempre.

Fuente: Mejor Con Salud

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